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Organisme responsable
Àmbit d'aplicació
Referència normativa
Any d'entrada en vigor
Idioma
Oficina Estadística de les Comunitats Europees
Unió Europea
--
1970
Espanyol

[1] Introducción

[1.1] Clasificaciones económicas con fines estadísticos

La necesidad de disponer de sistemas que permitan la ordenación clara de los fenómenos de que se ocupa la estadística ha impulsado a los servicios nacionales competentes a poner a punto diversas clasificaciones.

Por estar ligados esos fenómenos a entidades de distinta naturaleza, las clasificaciones se efectúan precisamente en función de estas entidades. Por tanto, en la estadística económica se distingue entre:

a) nomenclaturas de productos: establecidas para la clasificación y agrupación de bienes con miras a la elaboración de estadísticas en las que dichos productos se observan en función de determinadas operaciones económicas de las que son objeto: producción, comercio exterior, transporte;

b) nomenclaturas de actividades: establecidas para la clasificación y agrupación de unidades productoras según la actividad que ejercen, con miras a la elaboración de estadísticas concernientes a los fenómenos ligados a su funcionamiento económico: su producción, su utilización de los factores productivos (empleo, consumo de materias primas, inversiones), su rendimiento.

El problema que aquí se aborda es el de la actividad económica de entidades tales como las empresas, los establecimientos u otras unidades en el campo de la producción. Lógicamente, lo que conviene es definir las "unidades estadísticas" del ámbito de la producción y luego fijar una nomenclatura que permita clasificarlas en función de su actividad económica.

La parte consagrada a las unidades estadísticas tiene como finalidad la formulación de referencias comunes. Su misión es ayudar a que los servicios estadísticos nacionales y la Oficina Estadística de las Comunidades Europeas empleen el mismo lenguaje y conozcan con precisión los puntos de concordancia y de divergencia entre las definiciones enunciadas y los conceptos utilizados en la práctica en los distintos países o en la esfera comunitaria.

El texto que se presenta no es ni un principio ni un fin. Representa una etapa en el camino de la armonización. Se han tomado en consideración los aspectos "observación de hechos" y "presentación de resultados", así como los criterios de definición, tales como la situación jurídica de las unidades, su localización geográfica y su actividad. A propósito de este último critero, ha sido necesario tener en cuenta que las unidades productoras no realizan generalmente una actividad homogénea, por lo que ha sido preciso definir la actividad principal, las actividades secundarias y asimismo las actividades auxiliares.

Conclusión de esta parte debe ser, naturalmente, la propuesta de un inventario de las unidades fundamentales (empresa, unidades locales, unidades según el tipo de actividad económica, etc.) y de una lista de las unidades estadísticas recomendadas para su uso en la Comunidad. Esto es lo que se ha hecho.

La Nomenclatura General de Actividades Económicas (NACE) es, como su nombre indica, una nomenclatura de actividades; abarca el conjunto de actividades.

Al iniciarse los trabajos estadísticos comunitarios, cada uno de los Estados miembros disponía ya de una nomenclatura de actividades que, por estar adaptada a las estructuras y necesidades de su economía, diferente de la de los demás, no se correspondía con las otras. Por tanto, la Oficina Estadística de las Comunidades Europeas, consciente de que la comparabilidad estadística depende principalmente de la armonización de las nomenclaturas, elaboró una nomenclatura de actividades que sirviera de base a la recopilación y la presentación de estadísticas normalizadas.

Por razones prácticas, se procedió por etapas:

a) En 1961/1963 se elaboró la "Nomenclatura de las industrias establecidas en la Comunidad Europea" (NICE), primero -en 1961- de forma global (rúbricas de tres dígitos) y luego, en 1963, en una edición revisada, con subdivisiones más detalladas.

La NICE abarcaba las industrias extractivas, energéticas y de transformación, así como la construcción y la ingeniería civil.

b) En 1965 se elaboró para las actividades comerciales la "Nomenclatura del Comercio en la CEE" (NCE).

c) Por último, en 1967 se elaboró una nomenclatura para los servicios, a la que siguió otra, todavía global, para la agricultura. Está previsto desglosar ésta última.

La elaboración de estas nomenclaturas parciales constituía, en gran medida, un trabajo de armonización a partir tanto de las nomenclaturas vigentes en los Estados miembros como de la nomenclatura de las actividades de las Naciones Unidas (CIIU) (Nota 1).

(Nota 1) Clasificación internacional tipo, por industrias, de todas las ramas de actividad económica. Estudios estadísticos, Serie M, núm. 4, Naciones Unidas, Nueva York 1948 (primera revisión 1958, segunda revisión 1968).

La NACE que aparecía en ese momento se debía a todos estos elementos: nomenclaturas nacionales de los Estados miembros, nomenclaturas parciales de la Oficina Estadística, propuestas de los profesionales, clasificación preparada por la Oficina para la presentación de tablas input-output (CLIO) y CIIU en su versión revisada de 1968.

Es esencial señalar que, después de la revisión de ésta última, queda asegurada la concordancia entre las rúbricas de dos dígitos (clases) de la NACE y de la CIIU.

La NACE reemplaza a las nomenclaturas parciales que sirvieron de base a su elaboración.

A partir de sus clases de dos dígitos se ramificará en dos direcciones:

- una, su aplicación en el campo de las estadísticas básicas y, por consiguiente, en la recopilación de datos, armonizados a nivel comunitario; esta ramificación es el objeto de la presenta clasificación;

- otra, su aplicación en el campo de las tablas input-output comunitarias, representada por la "NACE-CLIO" de 1970.

La elaboración y ejecución de una nomenclatura de actividades plantea varios problemas. Ante todo, es evidente que deben utilizarse diversos criterios de clasificación, siendo los principales la materia prima (por ejemplo, transformación de materias plásticas), la técnica de producción (imprentas) y el destino de los productos fabricados (construcción de material agrícola).

Para la recopilación se pueden emplear diversas unidades estadísticas: empresas, unidades locales, unidades de actividad económica; la nomenclatura debe construirse, pues, de manera que resulten coherentes las estadísticas que se reúnan en las diferentes unidades.

Pero esto es sólo un principio, y la experiencia demuestra que los resultados de las estadísticas basadas en diferentes unidades pueden divergir, aunque tomen como referencia la misma nomenclatura.

La causa está, por una parte, en la existencia de variadas formas de integración de empresas y de unidades locales y, por otra, en la circunstancia de que estos dos tipos de unidades -definidas por criterios jurídicos o regionales que no tienen relación con el tipo de actividad - sólo pueden clasificarse basándose en su actividad principal.

Al estar tal actividad definida por la nomenclatura, ésta última influye sobre la coherencia de las estadísticas y la comparabilidad de los resultados. Con este fin es preciso evitar que actividades normalmente reunidas en empresas o unidades locales aparezcan clasificadas en la nomenclatura en lugares diferentes. Es fácil comprobar, sin embargo, que las crecientes integraciones en el plano empresarial, por una parte, y las necesidades analíticas cada vez más profundas, por otra, hacen progresivamente difícil ajustar la estructura de la nomenclatura a la organización de las empresas.

La existencia de integraciones tiene repercusiones análogas sobre el nivel de la nomenclatura más adecuado para la clasificación de empresas y de unidades locales. Cuando más se subdivide, tantas menos probabilidades se tienen de encontrar unidades homogéneas en el sentido de la nomenclatura así detallada. Si, por el contrario, se hace referencia a grupos demasiados amplios, los resultados se hacen poco significativos a causa de la heterogeneidad de los elementos.

Por otra parte, una nomenclatura detallada no es siempre la más apropiada, ni la de utilización más inmediata, para los estudios estadísticos basados en unidades definidas por la actividad, como ocurre, por ejemplo, con la unidad de actividad económica: el problema de clasificación se resuelve, en principio, subdividiendo la empresa según todas las actividades que ejerce, en la medida en que estas actividades están singularizadas en la nomenclatura, pero con ello se desplaza la dificultad a la recopilación de datos, que tropieza con obstáculos nada despreciables cuando la empresa debe efectuar un desglose por actividades.

Cuando se trata de datos generales estructurales, como el número de unidades de actividad económica y sus efectivos, los problemas se resuelven fácilmente; mayores dificultades surgen a propósito de los datos dinámicos como, por ejemplo, la recepción, el consumo y las existencias de materias primas, o la entrega, la producción y las existencias de productos semiacabados o acabados.

Si existe una integración vertical, la dificultad procede sobre todo de la relación y evaluación de la producción destinada a utilizarse en la misma empresa (entregas internas). Cuando la integración es horizontal, los problemas afectan principalmente a la distribución del consumo de materias primas entre las secciones de la empresa.

Puede concluirse, pues, que consideraciones de orden metodológico y práctico imponen limitaciones al grado de desglose de una nomenclatura de actividades, cualquiera que sea la unidad estadística que deba clasificar.

La NACE-70 se articula en diferentes niveles de desglose. Las clases (rúbricas de dos dígitos) y los grupos (de tres dígitos) ocupan un puesto central:

- las clases, porque constituyen el nivel de paso tanto para los trabajos relativos a las tablas input-output de la Oficina Estadística (por medio de la NACE-CLIO) como para la nomenclatura de las Naciones Unidas, la CIIU;

- los grupos, porque representan, en general, el nivel operativo que garantiza un óptimo de información estadística significativa.

En torno a estos dos núcleos se articulan, por un lado, las divisiones necesarias como marco de clasificación y, por otro, los subgrupos y

- principalmente en la parte industrial - las partidas, útiles para ciertos trabajos estadísticos específicos y como marco de definición.

Por último, se han constituido grandes sectores: agricultura, industria (energética, extractiva, de transformación), comercio y demás servicios. Los principios de referencia son: que la agricultura explota recursos naturales con miras a la producción animal y vegetal, que la industria extrae minerales y transforma, y que el comercio realiza las funciones de compra y venta. Estos criterios hay que considerarlos como hilos conductores y la afectación de las actividades a uno y otros de esos sectores se realiza a veces por convenio o por compromiso entre las soluciones divergentes que prevalecen en los distintos países. Las carnicerías-charcuterías constituyen un buen ejemplo de este tipo: en unas nomenclaturas nacionales se clasifican en el comercio, y, en otras, en la industria. En efecto, aunque su función comercial sea ampliamente comparable en los seis países, en dos de ellos se dedican de una manera apreciable a una actividad transformadora (producción de salchichón, etc.) que justifica -al menos en el plano nacional- su clasificación en la industria. En el plano comunitario, se ha creído razonable y necesario considerar las carnicerías -chacuterías como un conjunto relacionado con el comercio, porque en su mayoría no actúan como industrias de transformación.

La publicación comprende tres partes:

       - la primera está consagrada a las unidades estadísticas,
       - la segunda presenta la NACE-70,
       - la tercera se reserva a las notas explicativas.

La NACE, codificada por un sistema decimal, se desglosa en diferentes niveles:

divisiones: rúbricas codificadas mediante 1 dígito,
clases: rúbricas codificadas mediante 2 digitos,
grupos: rúbricas codificadas mediante 3 dígitos,
subgrupos: rúbricas codificadas mediante 4 dígitos,
partidas: rúbricas codificadas mediante 5 dígitos.

Algunas clases, cuyo número de grupos constitutivos sobrepasa las posibilidades de una codificación decimal, se representan por dos números de dos dígitos (por ejemplo, la industria de productos alimenticios, bebidas y tabaco: 41/42; comercio al por menor: 64/65).

Las clases se han considerado como entidades constitutivas de un conjunto: para su descomposición, este sistema de codificación ha permitido insertar suficientes actividades (19) dignas de ser clasificadas al nivel de los grupos. Este mismo sistema se presenta en cada grupo (por ejemplo, 641/642: comercio al por menor de productos alimenticios, bebidas y tabaco).

[1.2] Generalidades

1. En general, una unidad estadística es una entidad definida, limitada de manera tal que pueda reconocerse, identificarse y no confundirse con otra.

2. La unidades estadísticas de que se trata aquí son las relativas al campo de la producción, ya se trate de realizar las estadísticas de la producción propiamente dichas o cualesquiera otras concernientes a los hechos relacionados con la producción: entradas, salidas, empleo, salarios, financiación, etc. Sólo se abordarán, sin embargo, las principales unidades de actividad económica, con lo que quedan excluidas, por ejemplo, las personas que son objeto de estadísticas demográficas, las unidades de recopilación para estadísticas como las de comercio exterior, o sencillamente las unidades de medida (peso, longitud, etc.)

3. Las concepciones que prevalecen en los seis países distan de ser idénticas.

4. Las definiciones formuladas por las Naciones Unidas son a menudo muy generales, ya que deben tener validez para todos los países del mundo, con independencia de su grado de desarrollo económico. En este sentido, son inadecuadas para la situación de los países muy desarrollados y favorecen unas interpretaciones libres, generadoras de divergencias en la aplicación.

Índex


Tema[1] Introducción

Tema[2] Unidades estadísticas y nomenclaturas

Tema[3] Observación y presentación de los resultados

Tema[4] Criterios de definición

Tema[5] Unidades productoras

Tema[6] Unidades fundamentales

Tema[7] Unidades estadísticas en la Comunidad